Qué es hacer un Sin Piedad

Qué es hacer un Sin Piedad
Imagen: estiloescandinavo.com

A lo largo de los últimos meses, si algo te has hartado de leer es sin piedad. Y es que es una de las normas básicas de mi método pero, ¿qué significa exactamente hacer un Sin Piedad?

Sin piedad es un proceso que vamos a iniciar en nuestra cabeza y que nos va a llevar a eliminar la acumulación y a recuperar nuestro espacio.

Pero esto es sólo el principio.

Sin piedad es ser consciente de lo que te rodea

Una de las transformaciones más importantes que busco con mi método es que seas consciente de todo lo que te rodea. Vives rodeado de cosas que no utilizas. Peor aún, vives rodeado de cosas que ni siquiera sabes que están ahí.

Lo has descubierto recientemente durante el reto 21 días para tener tu casa en orden.

Vamos a verlo con un ejemplo. Has descubierto durante la reorganización un juego de café que nunca habías usado y que debe tener como diez años.

¿Qué es hacer un Sin Piedad? Un Sin Piedad es ser consciente de que ni siquiera te acordabas de ese juego de café. Eso significa no sólo que no lo usaste durante años. Lo más importante es que significa que te da igual si está o no en tu casa.

Y aquí podrías pensar «pero, si me da igual, tampoco me molesta, puedo dejarlo en esa caja y olvidarlo de nuevo durante años».

Lo que ocurre es que, el juego de café en sí mismo, te es indiferente, pero el espacio que ocupa no. Ese espacio está haciendo tu casa más difícil de gestionar, más ocupada, más desordenada…

Si esto lo multiplicas por la cantidad de cosas que tienes en casa, igual has llegado a pensar en mudarte a un piso más grande porque guardas montones de cosas que te son indiferentes. Así que ahora, además, esas cosas que «no importan» te están costando dinero y quizá dejar una casa que te encanta porque «se te queda pequeña».

Sin Piedad.

Sin piedad también es conocerte a ti mismo

Casi sin darte cuenta, conforme vas siendo más consciente de tu entorno y de lo que te rodea, también empiezas a conocerte mejor a ti mismo.

Es inevitable.

Lo que ocurre es lo siguiente. Antes vivías en la locura del día a día. Trabajas, compras, corres por casa haciendo esto y aquello y llegas tarde a todos lados. Así pasan los días, las semanas y los años. Ah, y vas a Yoga para desconectar.

No hay tiempo para más.

Ahora has decidido tomar las riendas, controlar lo que tienes. Parece una chorrada, lo sé. Pero, cuando empiezas, algo cambia en tu cabeza.

Te has dado cuenta de la locura en la que vives, de como se acumulan las cosas sin tan siquiera saber cuándo aparecieron.

Después haces limpieza, te quedas con lo que te hace sentir bien y eso te llena de tranquilidad y optimismo.

Al terminar la organización, también eres más consciente del espacio que tienes y de cómo se ha malgastado.

Cuando digo Sin Piedad, no estoy diciendo «¡tira con todo!«. Cuando digo Sin Piedad, estoy diciendo «para, piensa, sé sincero contigo mismo. ¿De verdad te gusta eso? ¿Te hace feliz?«.

Y cuando digo Sin Piedad, también pido que te olvides de cuánto ha costado o quién te lo ha regalado. Porque, ¿sabes qué? Muchas veces, cuando regalas cosas, estás regalando cadenas.

Así que, cada vez que haces un Sin Piedad, te estás conociendo mejor. Estás siendo consciente de lo que te gusta y te disgusta, de cosas que no querías pero conservas durante años, del sitio que ocupan y de lo infeliz que te hace.

Te sonará la frase de «diez bolsas de basura han salido hoy». Ahí lo tienes.

Sin Piedad.

Te propongo un paso más

Te voy a proponer algo que nosotros ya hemos empezado a practicar en casa, incluso con la peque.

Empieza a regalar experiencias, o gestos, y olvídate de las cosas.

Claro que a veces es genial recibir un anillo o esa chaqueta que tanto te gusta. Pero, ¿cuántos regalos has recibido en tu vida que no querías? ¿Cuántas veces has ido a buscar regalos de navidad sin querer hacerlo? ¿Porqué no regalar una cena, un día inolvidable o un bizcocho calentito?

A mi peque le regalamos cosas cuando le hacen especial ilusión, no cuando es un día señalado. Intentamos que pase días increíbles en los sitios que más le gustan.

Le regalamos ir a recoger frutos rojos o aceitunas, ¡y no veas como se le ilumina la cara! No hay juguete que pueda competir con eso.

También intentamos tener días especiales, estar todos felices, pasar más tiempo juntos. Si hay algo que nos hace ilusión, hay regalo, sino no.

Párate a pensar, vives rodeado de objetivos materiales, desde niño. Si te portas bien, regalo, si apruebas, regalo, si haces tareas de casa, regalo. Después quieres la tele, el coche, la casa… Es una gigantesca bola de nieve.

Es el modo de vida que la sociedad trata de imponer en nuestra cabeza. Y, ¿sabes qué? Yo no lo quiero.

Mi objetivo en la vida es ser feliz, no comprar cosas.

Por eso, como dice una cita anónima, educo a mi hija no para ser rica, sino para ser feliz. Así, ella conocerá el valor de las cosas y no su precio.

12 thoughts on “Qué es hacer un Sin Piedad

  1. Estoy de acuerdo.Las cosas son un medio para algo no un fin en sí mismas.El otro día,precisamente, le hablaba a mi hija adolescente de una lata navideña preciosa que vi en una tienda ;mi hija enseguida me dijo :yo la quiero!,sin ni siquiera haberla visto,y además me argumentó que la necesitaba,lo cual no es cierto;ya se había creado ella solita la necesidad.Tras la muerte de mi padre,me impresionó ver que no había dejado nada,no tenía ninguna posesión,ningún objeto especial ni querido;entonces pensé:yo quiero morir así,sin estar atada a nada;libre,la verdad es que seriamos más felices si lográsemos ese desprendimiento,así que : ¡Viva el sinpiedad!

  2. Creo que este es el post que más me ha gustado. Estoy 100% contigo en cada una de tus palabras. El «shock» de darme cuenta del montón de cosas absurdas que tenía fue brutal, pero ahora soy mucho más consciente. Hace tiempo que mi marido y yo celebramos cumples y aniversarios (o cualquier día q nos apetezca) con cenitas o escapadas. Y así con todo! Sabes lo malo? Que hay mucha gente que sigue del otro lado, y me da mucha pena que no sepan apreciar las pequeñas cosas. Bueno, pena y también me pongo mala cada vez que escucho eso de: «necesitaría esto y esto pero es que no tengo sitio para nada»…. En fin!!!!

  3. Que post tan acertado y tan bonito, mi suegra de 70 anios se mudo de casa hace poco y empezo a regalar, vender, tirar, monotones de cositas q tenia, Ella era de las q tenia tapizadas las parece con cuadros, cuadritos, cuadrotes q vaya, ni siquiera eran Fotos familiares, recuerdo visitar sure casa y sentir el ambiente sobrecargado, me impresiono ver su reaccion al sola darse cuenta del acumulamienro en el q vivian, y menciono » q bueno q fui yo la q vendio, tiro y regalo todas las mugritas q tenia, asi cuando me muera no se sentiran mal de deshacerse de las cosas, quiero vivir mas ligera». Gracias por tan bonito post, desde el otro lado del mundo te saludo. (Mexico).

  4. Mamá Resiliente Carolina

    Hola Alicia. Es una filosofía estupenda. Lo de regalar experiencias ya lo pensé hace tiempo cuando me di cuenta de la de juguetes que acumulábamos. Mi pregunta es. ¿Qué hacer cuando vives con alguien que no quiere tirar las cosas? Me dice que no le estorban y acumula chismes de informática, con la caja incluso, por «si algún día las vende». Que sí, que termina vendiendo algunas cosas, pero después de 5 años usándola. Y cuando me pongo a tirar cosas que no uso, aunque sean mías, se asombra y palidece. Miro a mi al rededor y me pongo triste de las cosas que tengo y no uso. El 70% de los objetos de la casa se dejan de usar. Y me digo, voy a ordenar este cajón, que tengo un ratito, pero siento que necesitaría 3 días sola en mi casa de intenso trabajo para todo. En fin, que me encanta lo que haces y a ver si me lío la manta a la cabeza y lo voy haciendo. Besos!

  5. Me ha encantado la entrada. Hace meses que estoy simplificando mi vida y cada vez me siento más feliz, pero se puede escapar de la cultura del consumo? Nos va a permitir esta sociedad escapar de la obligación de comprar cosas y más cosas? Ayer pasé por un centro comercial y sentí mucha pena por nuestra sociedad. En el parking, la gente no hacía más que discutir por la plazas, y en el interior, gente «disfrutanto» de la tarde cargando bolsas y más bolsas. ¿Hay alternativa a esta sociedad?

  6. He alucinado con este post, hace 7 meses que me he venido a vivir con mi mozo y decirte que estoy abrumada, tanto yo como èl, yo he pasado de vivir en un duplex compartido en alquiler en el cual tenia todo en mi habitaciòn y muy bien organizado a vivir en una casa de campo demasiado grande para nosotros pero como es de herencia pues encantada de la vida, pero decirte que es increible todo lo que se acumula en una casa de 3 plantas, buaaa yo todavia no me lo creo, llevo 7 meses a piñon y esto no se termina nunca, la casa es espectacular, tiene unos amaneceres preciosos pero una cosa no quita la otra pero en fin feliz de vivir en plena naturaleza y lo demas lo iremos solucionando con calma.

  7. Me ha encantado este artículo!! Gracias Alicia!! Sobre todo el de regalar gestos, momentos, no algo material. Me quedo con todo lo que has compartido en este sin piedad. Saludos!!

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