La felicidad de las pequeñas cosas

La felicidad de las pequeñas cosas
Imagen: etsy.com

A veces nos frustramos pensando que para ser felices necesitamos muchísimo dinero o una casa enorme.

Lo cierto es que no es necesario. No obstante, más allá de eso, me gustaría hablar hoy de las cosas a las que fijamos nuestra felicidad.

Qué es la felicidad

Como siempre, antes de abordar un problema o un tema, lo primero es entenderlo. ¿Qué entendemos por felicidad? Seguramente hay tantas respuestas como habitantes en La Tierra.

Para mí, la felicidad es la ausencia de problemas y de preocupaciones combinado con pequeñas cosas que me hagan sentir bien. Hace tiempo que abandoné los grandes deseos imposibles y ya ni siquiera juego a la lotería.

Y, hablando de lotería, tal vez recuerdes el anuncio de la Once ese que decía que «no tenemos sueños baratos». Tal vez ese sea el problema.

Lo cierto es que, si tuviéramos todas esas cosas, bastante difíciles de conseguir, que creemos que nos traen felicidad, seguramente querríamos muchas otras más. Ese, precisamente, es el ciclo de pensamiento que tenemos que romper.

Hay una frase del actor Jim Carrey que nos viene al pelo en esta situación:

Espero que todos puedan volverse ricos y famosos y tener todo lo que soñaron, para que se den cuenta de que esa no es la respuesta.

Cómo alcanzar la felicidad

Ojalá fuera tan fácil hacerlo como escribirlo. Para mí, cada día está más claro, aunque reconozco que cada paso me sigue costando todavía. La felicidad está en necesitar cada vez menos: un coche que de pocos problemas, pocos gastos fijos y una vida sencilla.

Incluso en una vida en la que tenemos que ir al trabajo y, todavía, hacer muchas cosas que no nos gustan, la vida se esconde en los pequeños detalles.

  • Unas velitas bien colocadas
  • Una mantita amorosa.
  • Un té caliente viendo una peli
  • Una tarde lluviosa riendo con los amigos en casa
  • Tardes de playa con los niños
  • Un día soleado en el campo
  • Esa planta que tanto te gusta
  • Vestirte cada mañana con ropa que te hace sentirte bien
  • Un buen libro antes de dormir

Estos son solo algunos ejemplos, y no son precisamente caros.

Así, para mí, la felicidad se alcanza en dos fases. La primera, librándote de todo lo que te sobra y te agobia, de todo lo que te da problemas. Lo segundo, rodeándote de pequeñas cosas y momentos que te hacen sonreir cada día.

Parece algo sencillo pero, lo cierto, es que es bastante complicado de conseguir.

En busca de la felicidad: paso a paso

Como todo gran objetivo, no podemos ir a por la felicidad de golpe. Divide y vencerás.

Después de haber llevado a cabo tanto Sin Piedad, llega el momento de rodearnos de detalles. No vuelvas a comprar por comprar, eso quedó atrás. Vamos a centrarnos primero en lo que más usamos en el día a día.

Por ejemplo, antes de comprar ropa, puedes echar un vistazo a algunos outfits que te inspiren y te enamoren. Localiza prendas concretas, que disfrutes, de las que te enamores y ponlas en el planner, en alguna de tus listas de objetivos. No hay nada peor que ir de compras sin objetivo.

Lo mismo deberías aplicar a cubertería, vajilla o cristalería. No tengas decenas de vasos o platos, ten pocos pero enamórate de ellos, disfrútalos. Busca, enamórate y márcate tus objetivos. No lo necesitas todo mañana. Cuando las cosas cuestan un poco, se disfrutan mucho más. Haz que cada objeto que entra en tu casa tenga una utilidad, un motivo y que sea especial.

Tu gran aliado: las rutinas

Crea pequeñas rutinas placenteras. La felicidad hay que cultivarla cada día. Velas, aceites, sales, música adecuada… la mayor expresión del lujo es poder vivir sin prisas.

Si lo tuyo es el café, vívelo al máximo. Con lo que ahorras dejando de comprar cosas innecesarias, compra una buena cafetera o un buen café. Siéntate después de comer en tu rincón especial a disfrutarlo. Es tu momento.

¿Más ejemplos? Tiras de naranja cubiertas de chocolate, una copita de buen vino por la noche, una burrata con tomate y albahaca cultivada en casa.

¿Necesitas realmente miles de euros para conseguir algo así?

El reto es conseguir disfrutar de esos pequeños detalles cada día hasta que cada día sea una sucesión de momentos felices. Esto hará que se reduzca tu estrés, que vivas más tranquilo y que los problemas parezcan más pequeños. Es «automágico».

Conclusión

La felicidad no es tan difícil de alcanzar, creo yo, siempre que no seas muy exigente. Lo que ocurre, normalmente, es que miramos en el sitio equivocado o, peor aún, ni siquiera tenemos tiempo para mirar.

Próximos talleres en Sevilla y Madrid

En las próximas semanas estreno ciudad. Estaré en Sevilla, el sábado 7 de Abril, con los talleres 21 días para tener tu casa en orden y Aprende a crear tus rutinas.

Además, el 13 y 14 de Abril tendremos talleres también en Madrid, con una pequeña sorpresa que no desvelaré hasta el jueves, cuando pondré las entradas a la venta.

Espero veros a todos por allí.

19 thoughts on “La felicidad de las pequeñas cosas

  1. Buenos días

    esto me recuerda mucho a lo que decia mi madre que no es mas rico el que más tiene sino el que menos necesita…. Una gran verdad. Siempre ha sido una aspiración en mi vida pero nunca he sabido como conseguirlo, hasta ahora…. Ya tengo las herramientas en mi mano, ya llevo desde junio del año pasado que te conocí deshaciendome de todo el lastre que no me hace feliz sino que me hace esclava. Esclava de tener que limpiar mas, del desorden, de infinidad de ropa y cosas que te obligan a estar mas tiempo buscando y colocando…. Ahora despues de muchos meses de intenso trabajo con subes y bajas en el estado de animo… ya voy empezando a ver la luz… Ahora voy creando ya unos pequeños oasis donde las cosas estan con un por qué…. y voy eliminando todo lo que me lastra al suelo y me impide volar….
    Este post me da muchos animos para seguir adelante ya que veo que el camino es el correcto y siguiendo con las herramientas que nos has facilitado (sobre todo sinpiedad y rutinas) voy a conseguir acercarme cada vez mas…..
    Muchas gracias Alicia

  2. Hola, es todo tan cierto y estoy tan de acuerdo, hace un tiempo q comence y realmente cambio mi forma de ver las cosasy de hacerlas, solo agregaria q el DAR tambien es parte de la felicidad!! Asi q creo q el sin piedad sirve mucho para tomar conciencia y darle a otras personas q no tienen, asi cierra el circulo y la felicidad y el placer se completa.
    Muchos saludos
    Desde Agentina!

  3. Este fin de semana me he dado cuenta que tenia una vajilla en el armario de uso habitual que no me gusta nada de nada y para colmo la uso porque la tengo en el armario.

    Lo peor del caso es que la vajilla que me gusta y que es de uso habitual, la tengo dividida entre dos armarios porque no me cabe en el armario principal, porque tengo la vajilla fea!!!!

    Ayer se le regalé a mi vecina (previa pregunta con foto por whatsapp) y ella esta encantadisima con mi vajilla fea, que le encanta, y yo encantadisima con mi vajilla bonita en el armario de uso habitual.

    Que feliz me siento de haber quitado de mi casa la vajilla «fea».

    Alicia, gracias por hacer que poco a poco, dia a dia, mi vida cambie y sea capaz de ver cosas que antes no veia, hace seis años que uso la vajilla fea.

  4. Totalmente a favor de buscar la felicidad en los pequeños momentos y llenar la vida de muchos de esos momentos. Me encanta la filosofía de rodéate de lo que te haga feliz y saca de tu vida lo que no lo haga. Algo tan sencillo y difícil a la vez.
    Hace poquito que te he descubierto Alicia y espero que este «descubrimiento» sea por mucho tiempo

  5. Buenas tardes, somos dos compañeras que tenemos el placer y el gusto de seguirte.
    Cada post, lo comentamos como si estuviéramos delante de una mesita con un cafecito, dicho esto.
    En este nos sentiríamos identificadas si no tuviéramos hijos, marido, padres, abuelos, y un largo etc que nos toca ayudar, gestionar, trabajar.
    Nosotras aspiramos a ser felices, alguna vez, hasta lo conseguimos, pero que difícil es cuando el tiempo es tan limitado.
    Gracias
    Maria y Maria

  6. Hiciste otra vez un artículo sobre Higgy y hasta me compré el libro. Es cierto que hay muchas cosas sencillas que nos hacen felices, pero también debemos fijarnos metas que sean un poco “pretenciosas” para ponernos un poco las pilas. La felicidad es algo que nos creamos nosotros, está en nuestra mente, ilusionarnos con un proyecto a corto o largo plazo nos motiva un pelín y hace felices también. Perdona, no sé si me he explicado jajaja. Un abrazo

  7. Alícia hoy estaba en Bajon y la verdad es q me has ido muy bien leer tus palabras!!!
    És casualidades, no no, las casualidades no existen.
    Mil gràcias
    Un beso

  8. Buenos días!
    Antes de nada decir que estoy de acuerdo con mi predecesora Marta… Por otro lado comparto tus palabras e ideas , estoy plenamente convencida de ello ,la felicidad no son las cosas y cuando observo un poco a mi alrededor veo mucha frivolidad de la que intento escapar pues me parece absurdo el » me muero por este bolso o por este objeto» ja ja…Desgraciada, o afortunadamente tengo un caso muy muy muy cercano, dolorosamente cercano, de una persona a la que llevo toda mi vida viendo priorizar las cosas sobre las personas, «premiándose» buscando excusas sin ver lo que iba provocando con su actitud… Cuando quien, se supone debe ser tu ejemplo a seguir ,un modelo para ti , tiene estás conductas , creces así te vas dando cuenta de que ese no es el camino… Para mi ,insisto que siempre de mi experiencia personal, la felicidad comienza en la SALUD, física y mental ,pues a partir de esta puedo disfrutar de todos esos pequeños momentos que ,digamos ,completan esa felicidad , o salvar los retos que se van presentando….La «simply life» ja ja ja creo que podría ser una «amish» pues como te explico hace muuuuchos años, y está vez con la gran suerte de tener un gran padre como el que tuve me he dado cuenta de que esas pequeñas cosas son las que me hacen sentir bien…Ver que la vida discurre tranquila , con algún sustillo pero en general tranquila ,viendo crecer a mis hijos y tan pequeñas como descubrir que el almendro de enfrente ha florecido ja ja ja… o un mirlo canta al salir el sol …O sentarme un rato relajada para leer uno de tus artículos :D!!!
    Es verdad que ,y esto creo que en general nos pasa a todos ,según van pasando los años mientras vamos madurando también van cambiando nuestros conceptos o percepciones y casi todos, o una gran mayoría, llegamos a estás conclusiones de las que nos hablas en este post… La felicidad son la salud y las pequeñas cosas!!!!
    Siento extenderme taaaanto … Un beso y feliz día!!!

  9. Gracias Alicia, de nuevo este post. Me ha chiflado, cuánta razón tienes!!!!! Yo que tengo mil cosas, cada vez soy más infeliz con más y tengo absoluta necesidad de desprenderme de todo aquello que me sobra., Pero … que haces con esas vajillas buenas q te regalaron por la boda y tienes 5??? O esos cuadros bonitos ( o feos) pero que no te apetece tener colgados o con esos muebles o dedcalidad, que al redecorar la casa están fuera de lugar?? O con esa porcelana horrorosa pero carísima q te regalaron y q vas cambiando de sitio xq no sabes q hacer con ella
    A ver…» El sinpiedad» yo lo sé aplicar, pero una cosa es decir todo fuera y lo dono o rastrillo de la parroquia y otra cosa es regalar todas esas cosas de valor o q en un momento concreto creas q puedes recolocar en otro sitio xq te gustan
    Estoy hecha un lío!!!! Ayuda por fa

    Saludos

    • Hola, yo he tenido que hacer mucho sitio en mi piso, pues «aparecieron» dos peques sin contar (previo diagnóstico de: no puedes tener babys), he donado, he regalado, y lo carísimo que comentas o lo he «colocado» en la familia porque les gustaba y me ha dado menos pena deshacerme de ello, o lo he vendido y nos hemos ido de vacaciones. Siempre he sido minimalista, tener muchas cosas me agobia, en la familia ya tienen coña commigo, tengo literalmente 3 pantalones y 5 camisas, dice mi sobrino: «que me entierren con ellas» ;). Mi madre me teme porque siempre que me pide ayuda, ejecuto un «sin piedad», aunque no lo tenía nombre y me encanta.
      Mi problema es mi compañero de jardines… tiene el diógenes y no hay manera, me dieron una pauta para estas personas que no soprtan un «sin piedad», plantéate tirar cada día una cosa y lo marcas en el planing, al final del año serán 365 cosas menos o más con suerte!.

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