Educando en el minimalismo

Educando en el minimalismo
Imagen: crianzaconapegonatural.blog

La mayoría de los problemas con los que nos enfrentamos hoy en día muchos de nosotros tienen que ver con cómo hemos sido educados en nuestra infancia.

Antes de empezar

Quiero aclarar antes de empezar que esto no quiere decir que nos educaran «bien» o «mal». Como madre sé que, inevitablemente, algunas de las cosas que transmita a mi hija le harán ser más feliz pero otras pueden causarle problemas.

Si estás en esa fase en la que te haces ese tipo de preguntas con tus hijos te aconsejo que te dejes llevar. Nunca alcanzarás el equilibrio perfecto. Te pasarás en algunas cosas y eso hará que te quedes corto en otras. Es así.

Acéptalo, trata de hacerlo lo mejor posible, de buena fe, y no busques la perfección sino la emoción y el demostrar a tu hijo que también eres humano, como él. Aprende a quererte con tus defectos y a no esconderlos y a él le enseñarás a hacer lo mismo. Ese es un gran paso para la felicidad.

Cómo educar en el minimalismo

A lo largo de los meses, has descubierto cómo vivir con menos cosas, paradójicamente, te ha ayudado a ser más feliz. Has soltado lastre, te sientes más liviano.

Digo «paradójicamente» porque es lo contrario a lo que nos han enseñado tradicionalmente. Ahora ha llegado el momento de transmitirlo.

Ese es el primer paso. Los niños imitan lo que ven en los adultos. No sirve de nada aleccionar a los niños sobre la sencillez cuando tenemos el armario a reventar. Hecho esto, vamos a ponernos con lo suyo.

Juguetes y minimalismo

Una de las primeras cosas que descubre cualquier padre es que los niños juegan más con cajas y papeles que con juguetes. No obstante, pese a ese descubrimiento, seguimos llenándolos de muñecos, coches y castillos. ¿Por qué?

Las razones son varias. La primera es que nos gusta regalarles cosas que a nosotros nos gustan, o nos gustaban de pequeños. Nos hace ilusión. La segunda es que es la forma en la que nos han enseñado a premiar los buenos comportamientos. Otra razón de que regalemos un castillo y no una bolsa de piedras es que lo de las piedras nos parece cutre.

Algo que todos los niños deberían tener en sus cuartos son unas cuantas piedras, conchas, palos, tacos de madera, canicas…

Este tipo de cosas pueden convertirse en cualquier cosa. Pueden ser espadas, monedas, puentes, casas, se pueden hacer circuitos y formas, pueden ser antorchas o bastones de mago, cañas de pescar o cohetes espaciales. Pueden ser lo que quieran.

Esto quiere decir no solo que se adaptan a cualquier juego sino que fomentan su imaginación. Cualquiera que haya llevado a sus hijos una tarde al campo sabe como lo pasan los niños allí y no tienen juguetes al uso.

Otros buenos juguetes son montones de telas y cordones de colores para disfrazarse o hacer cabañas. Por supuesto, no olvidemos los papeles y cartones y los rotuladores y pinturas de todo tipo. Tijeras, sellos, pegamento, plastilina…

¿Quiero decir eso que no debería comprarle muñecos?

Por supuesto que no. Como todo, se trata de mantener un equilibrio. Los niños, por su naturaleza, piden todo lo que se les pasa por la cabeza pero eso no quiere decir que lo quieran de verdad. Es por eso que les regalamos cosas que «les hacen mucha ilusión» y a los dos días están olvidadas en un cajón.

¿Cosas de niños? Para nada. Los adultos somos exactamente iguales. Cuántas veces compramos cosas que luego no usamos. Cuántas veces nos encaprichamos de otras sin sentido. Piénsalo. No somos tan distintos como creemos.

Podemos aprender muchísimas cosas de nuestros hijos y, aún más, podemos aprender mucho de nosotros mismos a través de ellos. Solo necesitamos un poco más de consciencia, como siempre. Escucharlos de verdad, observarlos de verdad y crecer con ellos, de verdad. Sin distracciones, sin tener mil cosas en la cabeza.

Qué vas a conseguir con esto

Esto va a ayudar a tu hijo a conocerse mejor a través de sus juegos. Los juguetes con formas específicas (por ejemplo, un cohete) van dirigidos a un tipo de juego concreto. Si te sales de ahí, el cohete no tiene sentido. De alguna manera, obliga a los niños a jugar a cosas determinadas de una forma determinada.

Cuando tienes juguetes «sin forma» como las piedras, los palos o la plastilina, ellos mismos «sacan» lo que tienen en su cabeza para convertirlo en juego. Aprenden a dar forma al mundo a través de cómo perciben las cosas y, si les prestas atención, te están enseñando cómo ellos entienden lo que les rodea. A través de estos juegos entenderás por qué hacen lo que hacen. Esto debería reducir la distancia que pudiera existir entre vosotros.

Por otro lado, también le enseñas a usar su imaginación y a que descubra que no necesita nada «comprable» para divertirse. De mayor, eso significará enseñarle autonomía y a quitarle dependencia, las famosas cadenas de las que hablábamos el otro día.

¿Te preguntas muchas veces por qué tu hijo no sabe jugar solo? A lo mejor es que tiene demasiadas cosas.

Conclusión

El minimalismo hay que cultivarlo desde pequeños para que forme parte de nuestra personalidad desde adultos. No te obsesiones, como siempre. No hagas desaparecer todos los juguetes de golpe. Esto no va de eso. Hay que encontrar el equilibrio.

Empieza observando, probando, poco a poco. Intenta entender a tus hijos, observarlos y ver cómo interactúan con las cosas que les rodean. Unas les encantarán a otras no les harán ni caso. Este es un proceso lento y tranquilo, como el de los adultos. Sin imposiciones.

Lo que te propongo es que les ayudes y les acompañes en el proceso de ser más felices pero no que les obligues a nada. Al final, como siempre, estas cosas funcionan si salen de uno mismo pero no si alguien de fuera te las impone.

¿Tienes hijos? ¿Cuál es tu experiencia con esto que te cuento? ¿Lo has probado?

11 thoughts on “Educando en el minimalismo

  1. Me encantas!!. Tu post me transportó 20 años atras, cuando mi hija tenía tantos juguetes que jugaba solo con las tapas de los botes.

  2. Yo llevo tiempo tratando de conseguir reducir juguetes (sobre todo los de plástico y los que solo valen para una cosa, comobtu ejemplo del cohete) , pero es muy difícil. Llegan los cumples y las navidades y siempre caen cosas por todos lados, de las que mis hijos no se quieren deshacer (furtivamente voy yo intentando hacer expurgos). Y se añaden los que va regalando la gente «porque sí»… porque tengo esto por casa que mis hijos ya no usan y me da pena tirarlo, así que un día voy a verte y se lo llevo a tu niñ@.
    Así que con paciencia.

    • A mí me pasa lo mismo, lo de mi familia es una locura en fechas clave sobretodo en Navidad, todos hacen regalos a mis hijas, abuelos, tíos, tíos abuelos… No sabemos qué hacer para que no regalen tantas cosas. Eso sí, siempre antes de esas fechas ellas saben que hay que seleccionar juguetes para donarlos.
      Y en los cumpleaños, intentamos que hagan regalos comunes, aun así mi casa se llena y ellos no prestan atención a tanto juguete.

  3. Me encanta, completamente de acuerdo contigo, mis hijos ya ni tienen edad de juguetes, son adolescentes, tienen edad de querer ropa y más ropa, sobre todo la chica, yo intento hablar y explicar que no es necesario pero ella no lo entiende… Tengo que ser sincera que yo era igual… No se como hacerlo, gracias Alicia😘

  4. Que bonito lo que explicas y que verdad.
    Yo tengo un niño de 15 años y ha quitado de golpe todo infantil ahora su habitación si que es minimalista…la adolescencia…que difícil esta etapa.
    En fin, cada edad tiene lo suyo.
    Un besico

  5. Alicia qué razón tienes! Yo tengo dos chicos, uno de 6 años y otro de 3.Debo reconocer que el mayor , con lo que más disfruta es creando cosas; tiene la habitación llena de cartones, papeles,.. y con los únicos juguetes con los que juega: construcción y el balón de futbolclaro . Y visto lo visto, con el pequeño que ha tenido más claro que solo quiere balón de fútbol, no hemos caído en el error de atiborrarle de juguetes, y es súper feliz.
    Cómo dice Alicia, trasladamos a los niños lo que nosotros queremos y que de pequeño no tuvimos y un gran error.
    Enhorabuena de nuevo Alicia, por recordarnos grandes valores que no debemos olvidar!

  6. Muy buena idea. Una forma de controlar que se le regala puede ser encargarse una de comprarlo. Por un lado aciertas y por otro haces la vida mas sencilla al que regala.

  7. A mi niña de un año la echaron tanto reyes este año que su padre y yo decidimos no comprarla nada… quitando cacharros grandes como correpasillos, triciclo, etc. todo lo que tiene le cabe en una caja (de momento) y quiero intentar que no se salga mucho de ahi… ais que dificil!

  8. Buenos días Alicia,
    jajajaja mas razon imposible. Le das a un niño el juguete mas sofisticado y a los 3 minutos se aburre y queda en un rincon que encima estorba, ah pero dale una caja vacia.. lo tienes entretenido e interesado toda la tarde…. Es como el anuncio de noseque que sale un padre que dice vendo castillo por que a mi princesita solo le interesa la caja…. Aunque por claro que tengamos este punto, vivimos en la sociedad que vivimos que nos bombardean con publicidad, con esterotipos…. y juegan con nosotros sobre todo en reyes con el juguete agotado…. Además somos muy poco prácticos ya que tenemos un familión deseando agradar y hacer grandes regalos que no son necesarios cuando igual te viene mejor que se gasten el dinero en ropa interior un pijama o en el uniforme del cole…. Y creo que al final nadie actua de mala fe… sino que todo es fruto del atolondramiento y velocidad con que llevamos la vida….. Siempre siempre me acuerdo de Mafalda y ese gag que pedía «paren el mundo, que yo me bajo»…..

  9. Nosotros decimos que les regalen actividades,  como pasar un dia juntos en el zoo o parque acuático, que paguen una cuota del curso de música o el taller de manualidades…
    Si insisten en comprar un objeto pues damos una lista de cosas útiles o interesantes para el niño y salimos todos ganando.
    Como aun así tiene muchas cosas, hacemos rotación de juguetes y libros. Dejamos una selección a su alcance, el resto está guardado. Cuando no usa un juguete o libro, lo guardamos y sacamos otro en su lugar.
    Si durante el año quiere un juguete pues lo tomamos prestado de la ludoteca.
    Tenemos unos amigos con niños y nos prestamos ropa, juguetes y material de puericultura.
    Y aunque aplicamos todo eso, nuestra casa dista mucho de ser minimalista.

  10. Yo tengo una hija de 6 años, tiene su cuarto lleno de juguetes, yo intento no comprarle, me gustaría que tuviera menos, pero su padre no esta de acuerdo conmigo, ya que yo le digo que se le comprar 1 juguete en su cumple y navidad, pero a le parece poco, la verdad es que no se como lidiar con esta situación, quisiera que el me apoyara en este tema de que la niña no necestia tantos juguetes,, ayudaa!! que puedo hacer?

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